Testimonios de Nuestros Clientes
Cuando llegué con Vero Imaz estaba muy mal (no podía levantarme de la cama y mis hijos pequeños entraban al cuarto y me decían que querían verme bien), decidí que debería hacer algo diferente porque la medicina convencional no estaba resultando y empecé la consejería. Estuve con ella por 15 semanas puse mucho de mi parte y empecé a ver cambios. A la mitad del programa ya no había más ataques de pánico y dejé los fármacos. Cada día empecé a darme cuenta que yo era la única que podía ayudarse para salir de este cuadro y empecé a tener confianza en mí nuevamente. Gracias Vero Imaz por todo el apoyo y la fortaleza para haber puesto este programa al alcance de las personas que lo necesitan, si no hubiera sido por él estoy segura que seguiría medicada y sin la alegría de vivir esta vida que Dios me dio.
Patricia
Cuando salí de la prepa me diagnosticaron. Vivía escondida, con miedo a que la gente viera que había fracasado, y hasta llegué a perder la fe en Dios por un momento. Algunos meses después salí de la depresión, pero comenzó otro problema: tenía la adrenalina al cien, era tanta mi felicidad y sentía que había pasado tanto tiempo sin hacer nada, que quería hacer todo a la vez. Un doctor catalogó mi comportamiento como el de una persona bipolar. No lo soy, pero llegué a tomar hasta ocho diferentes medicamentos diarios. Finalmente Vero fue puesta en mi camino, “el darse por vencido, es el camino más fácil, lo que más nos cuesta siempre vale más la pena, esfuérzate… tu puedes”. Gracias a su programa ya no tomo ningún medicamento, pienso completamente diferente, tengo las herramientas necesarias para cambiar todo lo negativo a positivo y salir adelante en cualquier situación que se me presente. Estoy feliz de existir, de vivir día a día, un paso a la vez, echándole ganas a todo lo que hago, cercana a Dios y con mis seres queridos.
Anónimo
Nunca en mi vida me pude haber imaginado que finalmente iba a encontrar algo que me mantuviera normal (sin medicinas). Soy la hija mayor y tuve una hermanita que murió al nacer, lo cual me hizo a la vista de mis papás en un ser frágil, enfermizo, delicado. Me lo fui creyendo y al paso de los años presenté ataques de pánico y crisis de ansiedad, pero nadie me dijo qué eran. Me medicaron y me hice fan de los depresivos y ansiolíticos. Hasta que conocí a Vero y seguí su programa, en el inter traté dejar mis medicinas tres o más veces sin éxito y me frustré, lo seguí intentando siempre apoyada y animada por Vero, hasta que finalmente al día de hoy no tomo nada, ni para dormir, ni para el stress, ni para nada, estoy limpia, feliz y muy agradecida. Por fin entendí lo que me pasaba: nunca estuve loca, ni con depresión, mi único problema han sido mis pensamientos negativos, hoy me siento contenta, tranquila y muy feliz de haber logrado controlarme gracias al programa. Muchísimas gracias Vero Imaz por aparecer en mi camino y salvarme, por compartir tu experiencia para darnos el ejemplo de que sí se puede y de que no pasa nada.
Paloma
A casi un año de haber terminado el curso puedo decir que vivo y respiro todos los días repitiendo y acordando lo que aprendí. Hoy vivo sin permitir que nada altere mi paz, hoy vivo sintiendo mi vida más que nunca, hoy veo en los demás el amor que yo puedo dar y de los demás sólo tomo el amor que están dispuestos a darme; y siempre pido para ellos como para mí, la iluminación del Espíritu Santo para que eduquen su pensamiento de manera diferente. Hoy busco también dar testimonio de esta dicha en la que vivo y es sorprendente para mí como cuando has logrado la paz, cuando has logrado que tu mente funcione diferente, la gente simplemente nota en ti un cambio positivo, un cambio a la verdad, un cambio a la sencillez, un cambio a la sinceridad, un cambio al optimismo y entonces el aquí y el ahora se torna en el único tiempo y momento importante para mi vida; ya no es importante el pasado y el futuro no sabemos, hoy vivo aquí sabiendo lo que quiero de este momento, hoy entiendo más que nunca que el único momento en el que la eternidad toma la forma de tiempo es en mi presente. ¡Muchas gracias Vero!
Sergio
Mi madre y mi padre murieron antes de su tiempo y mi cabeza me empezó a hacer trucos y a enviarme pensamientos negativos sobre la vida, mi vida, mis expectativas, etcétera. La experiencia personal de Vero y su conocimiento del tema me ayudó no sólo a entenderme, sino a salir de la vertiginosa caída hacia lo negativo, todo era negativo. Con lo positivo, no sólo mi vida mejoró, mi relación familiar mejoró, hasta mi negocio está creciendo, todo gracias a esa valiosa aportación que me dio el conocer cómo te hablas a ti mismo y qué piensas de ti. Gracias a tu método de vida aprendí, sigo aprendiendo, investigando y aplicando lo positivo a mi vida. Aprendí a permitir que la vida me lleve a donde no espero nada de ella, a soltarme para que todo sea una bonita sorpresa, a amar a Dios, a todos, a mí mismo. A disfrutar, confiar en el plan perfecto que tiene Dios para mí… A pensar positivo siempre. Una vez más, ¡muchas gracias!
Arturo
Cuando comencé, con las sesiones tenia miedo a ser juzgada, me sentía muy angustiada pues no sabia que era lo que me pasaba, pero desde que comencé a leer el libro me sentí muy identificada, comencé a comprender que lo que sentía era real, Vero empatiza mucho con lo que sientes, sin juzgarte y lo que mas me gusto es que es super respetuosa con la información que deseas compartir, ahora que termine las sesiones me siento mas tranquila, cada vez son menos los ataques de nervios y sobre todo se como manejarlos y como sentirme mas tranquila, siento que me reconecte conmigo misma.
Yazmín García
Quiero compartir con este mensaje, la gratitud que tengo por el apoyo que tuve en el programa de Vero, cuando pensaba que ya tenia las herramientas, el apoyo de Vero me ayudó mucho a conocerme más, me hice consiente de muchas cosas en mi de las cuales no tenia idea, y pude trabajar con eso, en algunas que ya conocía, me ayudó a confirmar que lo había estado haciendo muy bien, la empatía, el conocimiento, el apoyo con el que hace su hermosa labor se siente, es un ser que aporta con el alma y corazón, lo cual le hace única en su programa. Me hizo sentir incluida, no fue capacitista como otros terapeutas en donde te hacen sentir aun peor por tus errores, siempre me acompañó de la mano, dándome la confianza y el creer en mi, me dio el compromiso conmigo misma de creer que soy capaz de avanzar y lograr una mejor versión de mi. Ahora comparto que me ayudo a agarrar mucho valor en lo que quiero en mi vida ahora los proyectos en los que no me arriesgaba los estoy haciendo, y me siento muy feliz porque realmente quería lograr muchos sueños y por miedo me detenía. Gracias Vero por ayudarme y acompañarme a reconocerme mas de lo que creía que era capaz!
Pamela Berlanga